LAS FANTASIAS DEL DESARROLLO ECONOMICO DE PUERTO RICO (Publicado mayo 29, 2011)

LAS FANTASIAS DEL DESARROLLO ECONOMICO DE PUERTO RICO,  JOHN E. MUDD

Muchas personas no entienden el accidentado trayecto del desarrollo económico de Puerto Rico. Existen muchas fantasías sobre el PR después del 1898 y quiero aquí discutir las mismas.

En la segunda parte del Siglo 19, la industria del café creo una nueva clase empresarial criolla que resentía los privilegios provistos a los peninsulares por legislación  real de principios del siglo. Además, debido a las guerras de independencia de América Latina, PR pasó de una población de mulatos nativos a una población de españoles blancos como la elite económica. No fue accidente que el Grito de Lares ocurrió en el área cafetalera de la Isla. Esta clase empresarial fue destruida luego del 1898 por factores políticos y ambientales. Al pasar PR a la esfera tarifaria de Estados Unidos, Cuba y España, que eran sus consumidores principales impusieron altas tarifas arruinando su potencial de exportación.  EU  no eran mercado ya que este consumía mayormente café de Brasil de muy inferior calidad. La estocada final fueron los huracanes de 1899, 1928 y 1932.

Debido a ello y otros factores, la caña se convirtió en la industria mayor. Contrario a lo que muchos piensan,  aunque la mayor parte de sus dueños era corporaciones de EU, existían muchas familias con intereses en la caña, tales como los Saurí. El problema mayor de la caña en PR es que la producción por hectárea era inferior a la de Cuba y República Dominicana.  *Ver Economic History of Puerto Rico de James L. Dietz.

En 1940 el PPD gana la elección.   Tenemos que entender que este partido fue fundado por un grupo de intelectuales puertorriqueños de tendencia izquierdista/independentistas. Ellos se formaron en un ambiente que consideraba que el capitalismo iba a desaparecer y que las economías planeadas como la Unión Soviética (promovida por las mentiras de Lenin, Stalin y el New York Times) y luego Italia y Alemania eran el futuro.  Esto se refuerza con la Gran Depresión donde hasta Shumpeter pensaba que el capitalismo sucumbiría ante el socialismo soviético.

La gran suerte del PPD fue que en 1941, el más “pinko” (*ver “The Forgotten Man de Amity Shlaes) del “brain  trust” del Presidente Roosevelt, fue nombrado gobernador de Puerto Rico. El fue mucho más receptivo a los experimentos socialistas del PPD como fábricas de papel, cartón, cemento y cristal las cuales fracasaron por falta de personal gerencial adecuado y hostilidad del comerciante puertorriqueño a estos embelecos. Eventualmente Don Luis Ferré y otros compraron las industrias y las llevaron al éxito.

Ante estos fracasos, el PPD ignoró a los empresarios locales, los cuales eran su competencia por el poder y buscó inversionistas en USA.  La gran suerte del PPD era que compañías norteamericanas  tenían, luego de 1946 un exceso de capital para invertir.  Vieron en PR mano de obra barata (el salario mínimo no aplicaba a PR) y vinieron a invertir.  Contrario a la mentira popularizada, no fue gracias al no pagar impuestos federales ya que la Sección 921, luego 931 y finalmente 936, existía desde 1921 y prácticamente no se usó hasta los 40’s. Originalmente se le daba a las compañías una exención contributiva por 10 años. El PPD entendía que luego pagarían impuestos aquí. El problema fue que las compañías liquidaban sus haberes y repatriaban sus ganancias al terminar su exención debido a que las ganancias no podían repatriarse libre de impuestos federales hasta ese momento. Eso obligó al PPD a aumentar los años de exención.  Interesantemente, muchas de estas corporaciones pusieron sus ganancias en el mercado de los Eurodólares en Europa, lo cual contribuyó al rompimiento del acuerdo de Bretton Woods de 1944, más tarde en los 70’s.

Ya para los 50’s la productividad en PR obligó a los salarios a aumentar más allá del salario mínimo. En otras palabras, el extender el salario mínimo no acabo con la industria de la aguja y otras. Fue la competencia de otros países lo que acabó con ellas.

Nuevamente, factores externos vinieron a salvar a PR. El primer factor es algo olvidado por PR. En los 50’s, los USA pensaban que se iba a acabar el petróleo que producían y para incentivar la producción, impusieron un impuesto al petróleo extranjero. Las regulaciones que se promulgaron eximía al petróleo importado por PR para ayudar a la AFF (AEE hoy en día) . Las petroquímicas en USA se dieron cuenta y establecieron industrias aquí para comprar el petróleo barato venezolano y producir aquí.  Este es el origen de CORCO y otros.

El segundo factor fue la Revolución Cubana. Los economistas no mencionan mucho este factor en sus libros pero el dinero de USA para turismo que iba a Cuba comenzó a venir aquí. El comienzo de los grandes hoteles del Condado fue en los 60’s, igual que la proliferación de los casinos.  Más importante aún, muchos de los empresarios en PR de los 60’s y 70’s fueron esos exilados cubanos que buscaron refugio aquí.

La primera ventaja artificial, la del petróleo, término cuando Nixon eliminó la exención de las regulaciones unos meses antes del embargo petrolero. Esto, y no el embargo, fue lo que destruyó la industria petroquímica en PR. Debemos recordar además, que en los 70’s Nixon eliminó los subsidies federales a la construcción, lo que llevó a muchos contratistas a irse a la quiebra. Esta depresión de la industria de construcción siguió hasta la segunda administración de Rafael Hernández Colón.

Puerto Rico fue salvado de esta situación de profunda crisis por dos factores externos; (1) la sección 936 del Código de Rentas Internas Federal y (2) los cupones de alimentos. La 936 atrajo muchas farmacéuticas a producir en PR pero como siempre, trataron de abusar del privilegio al asignar los costos de R & D y por ende la ganancia de intangibles (patentes etc.) a PR aún cuando no se hacía el mismo aquí. Esto forzó al Departamento del Tesoro Federal a cambiar las regulaciones y cabildear en el Congreso para la eliminación de estos privilegios. Cuando esto ocurrió en 1996, se culpó a Pedro Roselló por ello aún cuando si no hubiese sido en ese momento hubiese ocurrido en el futuro cercano.  Al eliminar al sección por un periodo de 10 años, los bancos norteamericanos y muchas industrias se fueron de P.R. Sin embargo, este éxodo de industrias se debió más que cualquier otra cosa a la globalización y el acceso a mercados asiáticos que producían lo mismo a mucho menos costo.

Claramente podemos ver el deterioro de la economía de PR desde esta época. Por casi 50 años el desarrollo económico de PR dependió de ventajas impuestas desde fuera. Al eliminar las mismas y ante la falta de empresarios locales gracias a la clara oposición del PPD y otros intelectuales de izquierda en las Universidades, PR esta estancado. Veremos a ver lo que nos depara el  futuro.

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One comment

  1. Tugwell es un carácter desafortunado y uno de los responsable de la mentalidad prevaleciente en Puerto Rico de que el gobierno es el centro de todo y de que de la mano de él está la salvación a nuestros problemas económicos. http://wp.me/2INDS

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