Analisis Legal

Puerto Rico Bonds and the Courts

During the presentation to bondholders by Puerto Rico, Mr. James Millstein stated that without restructuring any litigation involving bonds would take at least 5 years. I beg to differ. Bond litigation will commence with the exception of $3.9 billion, which I will discuss later, in the Federal District Court for the District of Puerto Rico or in the Court of First Instance in San Juan. Since I litigate in both, I think I am in a better position to describe what could happen.

 

At the get go, the immense majority of issues in any PR Bond litigation will of interpreting bond documents, including the Constitution of Puerto Rico. I cannot think of many factual issues that would require discovery, except maybe to determine the actual available resources of the Commonwealth. In any event, these can be disposed of as I discuss infra.

 

If different cases are filed in the PR Federal District Court, pursuant to the Rule 42 of the Federal Rules of Civil Procedure, if cases “involve a common question of law or fact, the court may:

(1) Join for hearing or trial any or all matters at issue in the actions;

(2) consolidate the actions; or

(3) issue any other orders to avoid unnecessary cost or delay.” The actual procedure to do it in PR is described in Local Rule 42.

 

Now lets go to certain examples. In Franklin California v. Commonwealth, the PR Recovery Act case, the complaint was filed on June 28, 2014. The District Court issued the injunction declaring the law unconstitutional on February 6, 2015. No discovery was done. Defendants appealed to the First Circuit and the Court, recognizing the importance of the issues, expedited matters and issue its opinion on July 6, 2015. Defendants’ requested certiorari to the Supreme Court, which obliged and the case will be decided on or before June 30, 2016, two years after the case was filed.

 

More recently, Wal-Mart sued the Commonwealth of PR for constitutional violations in December of 2015, discovery ensued, there was a 4-day hearing in February and we are waiting for a decision from Judge Fusté. Fast indeed.

 

But what about state court? First, the same Rule of Consolidation of Cases exists in state court, to wit, Rule 38 of the Puerto Rico Rules of Civil Procedure. Moreover, PR has a set of Rules for the Litigation of Complex Cases, and they provide for the consolidation of all cases of the same nature with one judge. Hence, there will not be multiple judges deciding issues.

 

Two examples show how fast it cases can proceed in PR. In January of 2014, the Teachers Union sued the Commonwealth for Constitutional violations. After discovery and an evidentiary hearing, the PR Supreme Court decided the case in a intrajurisdictional certification in April of 2014. In the Doral v. ELA case, the complaint was filed in July of 2014, the case went three times to the Supreme Court for intrajurisdictional appeal, which was not granted, the Supreme Court ordered the case to move quickly, went twice in interlocutory appeals to the Appellate Court, there was discovery and a four-day hearing, which Doral won. Defendants’ appealed to the Appellate Court, which overruled the Court of First Instance on February 25, 2015 and the Supreme Court of PR denied certiorari on February 27, 2015. As we can see, the Courts in PR can move very quickly indeed.

 

There is, however, a $400 million issue by the Highway Authority in 2013 and a $3.5 billion issue of GO’s that are governed by NY law and to which NY courts will have jurisdiction as per bond documents. The bond documents, however, do not require that the cases be filed in NY and gives the parties the flexibility to file in San Juan. Also, the same situation of simply interpreting legal documents applies to these two bond issues. Moreover, if bondholders have cases in Federal District Court in PR and NY, any party may seek for the Judicial Panel for Multidistrict Litigation to consolidate for discovery, etc., the cases in one Court. If the cases are pending in Federal and State or Commonwealth Court, this cannot occur, however. Nevertheless, I have no doubt that NY Federal or Supreme Court’s would decide the issues in these cases in a very swift manner as their counterparts in PR have done.

 

 

 

 

 

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La Columna de @jayfonsecapr Sobre la Demanda de Ambac

La Columna de @jayfonsecapr sobre la demanda de Ambac

 

Jay saca hoy una columna sobre la demanda de las aseguradoras de los bonos de PR que no fueron pagados. Nuevamente tengo que diferir de algunas de las cosas que dice.

 

Jay nos dice “en una demanda dijeron que a ellas no les toca pagar, aunque recibieron millones largos para pagar en caso de que nosotros no pudiéramos.” La demanda no dice esto, de hecho, dice lo contrario .

 

Párrafo 44 de la demanda dice “Following PRIFA’s default with respect to a $35.941 million interest payment due on PRIFA Bonds on January 1, 2016, Assured paid $450,625 in claims by PRIFA Bondholders on behalf of the primary insurer and is now fully subrogated to the rights of the PRIFA Bondholders whose claims it paid.” El párrafo 45 dice “Following PRIFA’s default with respect to a $35.941 million interest payment due on PRIFA Bonds on January 1, 2016, Ambac paid approximately $10.3 million in claims by PRIFA Bondholders. Accordingly, Ambac was assigned the registered Bondholders’ rights in respect of such payment and is now fully subrogated to the payment rights of such prior PRIFA Bondholders.” Siguiendo el ejemplo del seguro de carros, si su carro lo chocan, sus seguro paga y se subroga (toma sus derechos) para cobrar lo que pagó. Standard operating procedure, pero parece que Jay no le gusta que las compañías aseguradoras puedan hacer lo que la ley les permite. Además, los bonos se aseguran y por eso lo paga PR para facilitar y hacer más atractiva la emisión, no es un regalo a las aseguradoras.

 

Jay nos añade Que para que a ellas les toque pagar primero tenemos que cerrar cientos de escuelas, botar a todos los policías, cerrar municipios, en fin, ellas dicen que para que a ellas les toque pagar Puerto Rico tiene que desaparecer. Suena exagerado, pero eso es lo que dijeron en la demanda que deben leer. En otras palabras, para ellas pagar tiene que caer una bomba atómica aquí, desaparecer a los 3.5 millones de habitantes y entonces, y solo entonces, les toca pagar a ellas.” Si examinamos la demanda, vemos que nada de esto se dice allí. Más aún, lo que hace es un análisis constitucional del Artículo VI, sección 8 de la Constitución de PR, de la ley de Gerencia y Presupuesto y de los bonos en si. Su tesis, con la que estoy de acuerdo, es que las Ordenes Ejecutivas no han seguido el orden establecido por la ley de Gerencia y Presupuesto.

 

Más aún, la demanda da varias alternativas a dejar de pagar la deuda. En los párrafos 96-98, se nos habla de aumentar los impuestos (algo que Jay siempre dice que es bueno), mejorar el cobro de los impuestos, y bajar los gastos. Todas estas medidas fueron mencionadas por el Informe Krueger y se discuten entre los economistas de PR y en el Congreso. No hay nada nuevo en ello. Finalmente, resulta que la demanda de Ambac no es de cobro de dinero, si no de violación de derechos constitucionales y es muy posible que el Juez Fuste se abstenga y lo mande a la corte estatal. Eso no lo dice la columna.

 

Jay nos sigue diciendo “De igual forma dos casas de inversión nos demandaron diciendo que Puerto Rico tiene que pagar su deuda como está y punto. Ellos dicen que Puerto Rico no tiene ni puede tener acceso a la ley federal de quiebras y tampoco puede renegociar su deuda. Ellos aseguran que primero tenemos que desaparecer antes de no pagar. Pero lo interesante es que ellas sabían que había riesgo de comprar bonos de Puerto Rico. De hecho, ellas sabían que había un riesgo bien alto porque le pedían a la Isla que pagara intereses superaltos como quien tiene el crédito dañado.”

 

Nuevamente, esto es totalmente incorrecto. Franklin California y muchas de sus compañías, junto con BlueMountain, demandaron a PR cuando se impuso la Ley de Quiebra Criolla. NUNCA dijeron que había que pagar su deuda o que no se podía negociar la misma. Primero dijeron que se podía negociar mientras fuese unánime y más aún, estas empresas (incluyendo las aseguradoras) llegaron a un acuerdo, SIN LEY DE QUIEBRA, con la AEE. Pues si estaban dispuestas a negociar. Los hechos no son susceptibles de interpretación. Esta aseveración de Jay es INCORRECTA. Y si, ellas sabían que había un riesgo pero no necesariamente bien algo ya que cuando incurrieron en este riesgo, las inversiones de PR eran todavía investment grade. Por ende, no se aprovecharon los bonistas. A manera de ejemplo, cuando un banco presta en PR, es obvio que hay un riesgo BIEN GRANDE, pero ¿solo por eso vamos a suspender las garantías legales que hay para el recobro? Para eso esta el “rule of law.” Jay como abogado que es lo sabe.

 

Su columna sigue diciendo “Pero no, aquí tenemos analistas, comentaristas, periodistas, abogados y economistas que le ríen las gracias a esta gente y que hasta van a los medios a defender lo que saben que es indefendible.” El defender el derecho de los bonistas a cobrar sus acreencias no es defender lo indefendible. Si bajo la ley de PR estas compañías no pudieran recobrar sus acreencias, NUNCA HUBIERAN PRESTADO EN PRIMER LUGAR. Y entonces, ¿donde se quedaba PR? Sin dinero para hacer inversión. Defender lo indefendible es lo que Jay esta haciendo; criticar y demonizar a una entidad por querer hacer cumplir sus contratos. ¿O se supone que si el Gobierno de PR te debe tu tienes que cruzarte de brazos y aceptarlo? ¿O es que si los suplidores del Gobierno demanden para que les pagan van a ser traidores también?

 

Nos sigue diciendo Jay “Boricua, no te dejes coger de tontejo con los mensajitos de muchos que están en nómina y con conflictos de intereses burdos. Estos que te llevan ese mensaje te dicen que hay que cortar gastos para pagar, pero nunca te dicen qué gastos en específico para llegar a los $1,500 millones que habría que conseguir para pagar la deuda tal como está.” Hay varios problemas con esto. Hay dos crisis, una fiscal y otra de flujo de caja (cash flow). Esta última es la que ha llevado a Alejandro García Padilla a dejar de pagar la deuda. El Dr. Carlos Colón de Armas, a quien con frecuencia en el pasado Jay consultaba, nos dice que si PR dice que va a pagar, despide a sus asesores (que en dos años han cobrado casi $200 millones) y dice que hay va a hacer lo que hay que hacer, el Mercado prestaría. No solo eso, si no que múltiples personas, incluyéndome a mi, han dicho que hay que cortar. Reducir y consolidar agencias de gobierno, vender la WIPR, vender propiedades del gobierno (que ya se esta haciendo), consolidar los municipios (no es fácil gracias a la Constitución de PR), reducir escuelas, (gasp) despedir empleados, etc. El decir que no se han dado alternativas es patentemente falso. Lo que pasa es que no se han dado las soluciones que no conlleven el reducir el gigantismo gubernamental.

 

Finalmente, Jay nos dice: “A las dos empresas aseguradoras y las dos empresas de inversiones: que renegocien con Puerto Rico y nos den el espacio de poder pagarles a plazos porque nadie está diciendo que no se les pague y punto. De nuevo, si el País tenía que pagar y estaba imposibilitado de forma alguna de impagar, pues entonces que nos devuelvan los billones que cogieron de margen de ganancia entre el “treasury bill” y los bonos de Puerto Rico y las primas para en caso de impago. Nadamos con tiburones, pero lo más ca#$%^ de todo es que los colaboradores sean aves de rapiña puertorriqueñas que se prestan para cargarles las maletas, llevándonos su veneno. “

O sea, ¿todo aquel que diga que PR debe pagar por el bien de PR es un ave de rapiña, un Quisling (famoso colaborador noruego con los Nazis) y debe ser condenado al séptimo círculo del infierno? ¿Es esa la forma de diferir con respeto? ¿Es esa la forma de llegar a la concertación que Jay siempre menciona?

 

Más aún, las “empresas de inversión” demostraron sin lugar a dudas su deseo de colaborar con PR, lo mismo que las aseguradoras. Todas estas entidades llegaron a un acuerdo con la AEE. Si, las aseguradoras que demandaron a PR llegaron a un acuerdo con la AEE, cosa que convenientemente Jay no menciona. Otro detalle que Jay no menciona es que estas empresas que tanto maldice no renegociaron el impago de enero ya que el Gobierno ha estado dándole largas al asunto. La AEE comenzó, por que no le quedó más remedio, a negociar en julio de 2014, mientras que es solo en estos días que PR comenzó a tener conversaciones informales con sus bonistas. Estas negociaciones toman tiempo y los asesores de PR, que cobran unos cuantos millones pero imagino son santos para Jay, pero PR no comenzó en el 2014, ni siquiera en junio de 2015.

 

Eso es parte de las contradicciones de la columna. No nos dice que PR, para seguir con “business as usual”, comenzó la orgía de préstamos con Sila, siguió con Aníbal, Fortuño y no olvidemos a Alejandro. No nos dice que a pesar de que PR perdió investment grade, este gobierno tomó $3.5 billones prestado y si Bhatia hubiese permitido la crudita, hubiera tomado $2.9 billones más. Otra incorrección es decir que PR quiere pagar, solo que nos den un poquito de tiempo más para hacerlo. Se olvida del recorte de la AEE de 15% en los bonos y que el Capítulo 9 que tanto ansía Jay, requiere recorte no solo de bonos, si no de salarios, convenios colectivos, deudas a suplidores, fondos de retiro etc. Más aún, ¿que va a hacer PR con ese dinero que ahorre? No existe plan de desarrollo económico así que será “business as usual” para los políticos.

 

Columnas que lo que hacen es fomentar y difundir el odio, ningún bien hacen. Jay, you can do so much better. Con el respeto y admiración de siempre.

Decisión del Tribunal Supremo de que el ELA es un Territorio

El viernes 20 de marzo de 2015, el Tribunal Supremo de Puerto Rico emitió una decisión de importancia fundamental. A primeras vistas, el caso de Pueblo v. Sánchez es uno sobre el tema sumamente técnico legal de la doble exposición o “double jeopardy”. En síntesis ésta doctrina indica que un ciudadano no puede ser castigado dos veces por la comisión de los mismos hechos. La excepción usual es cuando el gobierno federal te encausa y también un estado de la unión. La teoría es que como son dos soberanos distintos, su poder de encausar acusados emana de distintas fuentes.

En Pueblo v. Sánchez, el Tribunal Supremo se enfrenta a unos acusados que se declararon culpables de ciertos delitos en el sistema federal y son acusados por el ELA por otros delitos. El Tribunal Supremo encuentra en su análisis que uno de los delitos federales contiene los elementos de uno de los delitos por el cual se les acusa en PR. El Tribunal de Primera Instancia determinó que el poder de PR para acusar emana del Congreso, el Apelativo revocó basado en el análisis contrario del Primer Circuito en U.S. v. López Andino, 831 F.2d 1164 (1st Cir. 1987) y el Tribunal Supremo de PR en Pueblo v. Castro García, 120 D.P.R. 749 (1988) donde se indica que luego de la Constitución del 1952, la soberanía del Pueblo de PR le daba poder soberano al ELA para acusar y que por ende no había doble exposición.

Como nos tiene acostumbrados, el Juez Martínez Torres en Pueblo v. Sánchez hace una análisis riguroso y extenso de la doctrina de doble exposición en la jurisprudencia del Tribunal Supremo Federal (SCOTUS) desde sus orígenes hasta el presente. Su análisis hace claro que siempre el SCOTUS ha entendido que el poder de los territorios de hacer leyes criminales emana del Congreso y como el Congreso es el que hace las leyes federales, no se puede acusar a una persona en el ámbito federal y territorial por el mismo delito. Ver, Grafton v. U.S., 206 U.S. 333 (1907) y Puerto Rico v. Shell Co., 302 D.P.R. 253 (1937). Pero, esta doctrina cambió en el Primer Circuito luego de López Andino.

El Juez Martínez Torres demuestra con su metódico y brillante análisis de los casos federales que la doctrina de López Andino es errónea. Nos cita el caso del 11avo Circuito de U.S. v. Sánchez, 992 F.2d 1142 (11th Cir. 1993) donde éste decidió de forma contraria a López Andino y decidió que PR no era más que un territorio y por ende no un soberano separado. De la página 32 en adelante de su opinión de 68 páginas, el Juez Martínez Torres hace un recuento histórico y legal de la situación jurídica de PR comenzando cuando indica que “[c]ontrario a las tribus nativo-americanas o los estados, Puerto Rico nunca ha ejercido soberanía original o primigenia.”(esta palabra se repite por toda la opinión) Nos lleva por el Acta Foraker, la ley Jones y los testimonios de Luis Muñoz Marín y Manuel Fernós Isern ante el Congreso donde repetidamente indican que la Ley 600 y la Constitución no cambian el poder del Congreso sobre Puerto Rico. Lectura obligada. Ver, también The Supreme Court and Puerto Rico: The Doctrine of Separate and Unequal by Juan R. Torruella 1985.

La opinión continua con un análisis de las decisiones del SCOTUS luego de la aprobación de la Constitución en 1952. Es de notar que de todos ellos, es en Calero-Toledo v. Pearson Yacht Leasing Co., 416 U.S. 663, 672 (1974) donde se indica que PR “is a political entity created by the act and with the consent of the people of Puerto Rico and joined in union with the United States of America under the terms of the compact.” La opinión indica lo mucho que se ha hecho sobre esta aseveración y continua su análisis de la jurisprudencia del SCOTUS demostrando que de ahí en adelante, culminando con Harris v. Rosario, 446 U.S. 652 (1980), se ha tratado a PR como un territorio y no como algo especial. A la página 48-49 de la opinión el Juez Martínez Torres se indica así:

Por su parte, la sec. 2 del Art. I de la Constitución del ELA que establece que “[e]l gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y sus Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial . . . estarán igualmente subordinados a la soberanía del pueblo de Puerto Rico” no significa que Puerto Rico haya sido investido de una soberanía propia ni que el Congreso le delegó a los puertorriqueños la facultad de manejar el gobierno de la Isla y sus propios asuntos internos sujetos a la voluntad popular. En ese sentido, el Pueblo de Puerto Rico es soberano solamente en aquellas materias locales que no están regidas por la Constitución de Estados Unidos. Sin embargo, eso no significa que Puerto Rico dejo de ser, como cuestión de derecho constitucional, un territorio de Estados Unidos; nunca hubo una cesión de soberanía, lo que hubo fue una delegación de poderes. (escolios y citas omitidas)

El Tribunal Supremo cita con aprobación el caso de Córdoba & Simonpietri Ins. Agency, Inc. v. Chase Manhattan Bank, N.A., 649 F.2d 36, 41 (1st Cir. 1981) del Juez Breyer, ahora en el Supremo Federal (y que no participó en la opinión de López Andino) quien dijo: “the federal government’s relation with Puerto Rico changed from being bound merely by the territorial clause, and the rights of the people of Puerto Rico as United States citizens, to being bounded by the United States and Puerto Rico Constitutions, Public Law 600, the Puerto Rican Public Relations Act and the rights of the people of Puerto Rico as United States citizens.”

La opinión del Tribunal Supremo continua a las páginas 54-55 explicando las implicaciones de esta delegación:

Sin embargo, lejos de representar una renuncia irrevocable a su poder sobre el territorio, esas limitaciones legales que el Congreso aprobó son parte del ejercicio de ese poder legislativo. Así, del mismo modo, que las relaciones entre el Distrito de Colombia dejaron de estar sujetas meramente a la voluntad del Congreso autorizada por el Art. I, sec. 8, Cl. 17 de la Constitución al aprobarse legislación que le dio al Distrito un gobierno municipal efectivo, la relaciones entre Puerto Rico y el gobierno federal se rigen no solo por Art. I, sec. 8 de la Constitución, si no también por la legislación que el Congreso aprobó. . .

Esa delegación de poder no constituye una renuncia irrevocable ni una terminación del poder del Congreso. El Pueblo de los Estados Unidos le otorgó al Congreso, por medio de la Constitución, un poder amplio para administrar sus territorios. Por esa razón, el Congreso no puede renunciar de forma irrevocable a un poder que le fue conferido por el Pueblo de los Estados Unidos. Véase Clinton v. City of New York, 524 U.S. 417, 452 (1998)(“The Constitution is a compact enduring for more than our time, and one Congress cannot yield up its own powers, much less those of other Congresses to follow”). . . Por eso la propuesta alterna de algunos autores no es persuasiva. (Escolios y citas omitidas)(la cita de Clinton es de la concurrencia del Juez Kennedy)

Esta última oración es claramente dirigida a la tesis del ex-gobernador Rafael Hernández Colón que postula que el Congreso “relinquished” su poder para legislar sobre PR en asuntos internos. Se desprende que la posición del ex-gobernador es incorrecta legalmente.

La opinión continua con los informes de Casa Blanca de Bush, Jr. y Obama donde ambos coinciden que PR es un territorio bajo la Cláusula Territorial. Explica la opinión a la página 58 que el informe de Casa Blanca de 2011 sobre PR establece “También se afirma en el documento que es imposible establecer una relación entre el territorio y el gobierno federal que solo pueda alterarse por consentimiento mutuo. Id. . . Esa relación no se puede poner en práctica ‘porque un Congreso futuro podría optar por modifica la relación unilateralmente.’” Aunque la opinión dice que esto esta en la página 28, esta en la 26 y reproduzco lo que el Task Force dijo:

Third, consistent with the legal conclusions reached by prior Task Force reports, one aspect of some proposals for enhanced Commonwealth remains constitutionally problematic—proposals that would establish a relationship between Puerto Rico and the Federal Government that could not be altered except by mutual consent.This was a focus of past Task Force reports.The Obama Administration has taken a fresh look at the issue of such mutual consent provisions, and it has concluded that such provisions would not be enforceable because a future Congress could choose to alter that relationship unilaterally.(Congress similarly could elect to enact legislation violating a treaty with a foreign country or to legislate over the opposition of one or more States.)

En síntesis, “Dicho de otro modo, el sistema de gobierno que rige internamente en Puerto Rico está sujeto por completo a la voluntad política y la autoridad legal del Congreso.” (pág. 58 de la opinión) El Juez Martínez Torres continua de la siguiente forma:

            Todo lo anterior nos lleva a concluir que la aprobación de una constitución para Puerto Rico no representó un cambio en la base de las relaciones con Estados Unidos y, por lo tanto, Puerto Rico continua siendo un territorio sujeto a la cláusula territorial de la Constitución federal. Así lo revela el tracto legislativo de la ley 600 y su posterior interpretación por el Tribunal Supremo federal. Así lo interpreta también la Rama Ejecutiva federal. En fin, existe unanimidad entre las tres ramas acerca de este tema. . . No obstante por todo lo expuesto tenemos que concluir que el poder que sin duda ejerce Puerto Rico para procesar el crimen emana realmente de la soberanía de los Estados Unidos y no de una soberanía primigenia.

La opinión hace aún más claro el estado del derecho a las páginas 62-63 donde indica así:

La autoridad de Puerto Rico para enjuiciar personas se deriva de la delegación que efectuó el Congreso de los Estados Unidos y no en virtud de una soberanía propia. Como vimos, y contrario a las tribus indias o los estados, Puerto Rico nunca ha tenido una soberanía original o anterior bajo la cual delegó poderes al Congreso. Es al revés. La soberanía sobre Puerto Rico que poseía España fue transferida formalmente a los Estados Unidos en 1899, por el Tratado de París. Desde entonces, Estados Unidos administró a Puerto Rico por legislación aprobada al amparo de la cláusula territorial de la Constitución Federal. La adopción de una Constitución, por delegación del Congreso, para organizar el gobierno local en sustitución de gran parte de la ley orgánica vigente entonces, no representó una cesión de soberanía a Puerto Rico. Por el contrario, Puerto Rico no dejó de ser un territorio de los Estados Unidos.

Esta decisión tiene varios aspectos fundamentales. El primero es el del derecho de los acusados de no ser expuestos por el mismo soberano a doble acusación. Recordemos que son varios acusados en el caso de Sánchez que reclamaron sus derechos y les fueron concedidos por el Tribunal de Primera Instancia y arrebatados por el Tribunal Apelativo. Le tocaba al Tribunal Supremo intervenir como lo hizo.

Otro aspecto importantísimo es que entierra para siempre las ínfulas de soberanía de ciertos sectores políticos en PR. El Supremo reitera lo que muchos ya sabemos: Puerto Rico no es más que una colonia sin soberanía alguna ajena al Congreso federal.

Finalmente, la decisión crea un Catch-22 terrible para el Gobierno de PR. Si no solicita certiorari al Supremo Federal, está aceptando como correcta la decisión que en esencia determina que el ELA no es más que un territorio de los USA y no ese “lugar especial” que siempre se ha dicho que es y que el Primer Circuito confirmó en López Andino. Más aún, no podría acusar a muchos reos federales y es posible que muchos ya sirviendo pidan habeas corpus para revisar sus sentencias como De Castro Font. El Gobierno de PR tiene buenos argumentos para el certiorari ya que hay conflicto entre los circuitos, i.e. 1er Circuito y 11avo Circuito; conflicto entre un estado (PR) y el 1er Circuito en una decisión basada no en derecho puertorriqueño si no en derecho federal.

Pero si PR solicita el certiorari y se le deniega o peor aún, se le concede y el SCOTUS coincide con el Supremo de PR, sería la humillación mayor de que el más alto foro confirme su territorialidad común y corriente. Daría al traste con las teorías del inmovilismo del PPD capitaneado por Rafael Hernández Colón y su grupo. Veremos que hace el Departamento de Justicia.